martes 22 de diciembre de 2009

Estrellas por la alfombra


La pena negra
[Vanesa Pérez-Sauquillo]

Se le rompió el caleidoscopio
que le regalaste.
Hay todavía un portal
en París
que tiene estrellas por la alfombra.

lunes 21 de diciembre de 2009

Tengo un problema cuando... # 1

Cuando voy sentada en el autobús y lo único que quiero es hundir las manos en el pelo del tío que llevo delante.

domingo 20 de diciembre de 2009

La chica de los conciertos

Hay pocas cosas que ya pueda decir de los conciertos de Quique. Lo único que me faltó, fue Y los conserjes. Pero por lo demás, perfecto.



Cuando estés en vena, de Quique González.

jueves 17 de diciembre de 2009

Prefiero el orgullo de perderte con celos

Cuando me nombran a José Ángel Buesa, lo primero que digo es: despedida. Es una especie de acto reflejo. Es uno de los primeros poemas que publiqué, allá por el 2005. Hace poco, alguien me lo recordó. No sólo eso, además publicó también este otro. Está bien para ir zanjando algunos temas...

Y que no haya más noches estrelladas como ésas.

[Gallardo]


Poema final por nosotros
[José Angel Buesa]

Está bien, vas con otro, y me apeno y sonrío,
pues recuerdo las noches que temblaste en mi mano,
como tiembla en la hoja la humedad del rocío,
o el fulgor de la estrella que desciende al pantano.

Te perdono, y es poco. Te perdono, y es todo,
yo que amaba tus formas, más amaba tu amor,
y empezó siendo rosa lo que luego fue lodo,
a pesar del perfume y a pesar del color.

Hoy prefiero mil veces sonreír aunque pierda,
mientras pierda tan solo el derecho a tu abrazo,
y no ser el que olvida, mientras él quien recuerda,
y tú bajes el rostro y él lo vuelva si paso.

Quien te lleva no sabe que pasó mi tormento,
y me apena su modo de aferrarse a lo vano,
él se aferra a la rosa, pero olvida que el viento,
todavía dirige su perfume a mi mano.

Y por ser quien conozco tus angustias y anhelos,
te perdono si pasas y si no me saludas,
pues prefiero el orgullo de perderte con celos,
a la angustia que él siente de tenerte con dudas.

Y mañana quien sabe, no sabré si fue rubia,
si canela, o si blanca la humedad de esta pena,
y quizás te recuerde si me adentro en la lluvia,
o tal vez me dé risa si acaricio la arena.

martes 15 de diciembre de 2009

Nadie es más de aquí que tú

[Mark Borthwick]

Si hubiese un mapa del sistema solar que, en vez de mostrar las estrellas, mostrase la gente y sus grados de separación, mi estrella sería la que estaría más separada, a años luz, de la de él. Te morirías en el intento de llegar a él. Sólo podrías esperar que los hijos de tus nietos llegasen a él. Pero no sabrían qué hacer, no sabrían cómo retenerlo. Y él estaría muerto. Lo sustituiría el guapo y fornido hijo de su bisnieto.

Todos sus hijos constituirían una familia real hermosa y fornida, y mis hijas serán mujeres de mediana edad que trabajen para una entidad sin ánimo de lucro y que adiestren al vecindario ante la eventualidad de un terremoto. Cada uno de nosotros procede de un extenso linaje de gente destinada a no conocerse nunca entre sí.

Nadie es más de aquí que tú, de Miranda July.

domingo 13 de diciembre de 2009

Diálogos

...de Un día imprevisible.


Le he dejado sentado en el bar; solo. Ha sido un día genial, ¿sabes? Yo que pensaba que tal vez acabaría con un beso... Me siento tan patética. Humillada. También estoy enfadada y triste, y aunque tengo ganas de hablar con él, no lo haré.

sábado 12 de diciembre de 2009

¿Acaso fue timidez o sólo es miedo a romperme más...?

Como muchas otras ocasiones, me encuentro por casualidad con las canciones. No soy capaz de sacarla de mi cabeza... Y parece que le faltan horas al día, para escucharla tantas veces como quiero.




Geografía e Historia, de Neorama.

viernes 11 de diciembre de 2009

El chico de las patillas perfectas

Salgo del trabajo, empiezo a andar. Miro escaparates, escucho música, esquivo los agujeros que hay en la acera.

Un chico está en la puerta de una tienda, a poca distancia. Habla con el dependiente. Es una tienda de música. Sigo andando, no escucho su conversación. Al momento, él me adelanta. Es alto, castaño, con barba de varios días, y como digo, unas patillas perfectas. Pantalones vaqueros caídos, unas zapatillas hechas polvo, una chaqueta negra y una mochila. Se pone las gafas de sol, y sigue su camino, unos pasos por delante de mí.

Anda tranquilo, sin preocupaciones. Parece que su mayor problema en ese momento, es que no tenían el cd que quería en la tienda. Las manos en los bolsillos, mirando al frente, anda.

Le sigo. No literalmente: los dos llevamos la misma dirección. Aunque después de callejear un par de veces, empiezo a pensar que él también ha quedado con mi hermana. Imposible, deja de pensar tonterías.

Me pregunto cómo será su vida. ¿Nos hemos visto por casualidad, o los dos seguimos la misma rutina? Y él, ¿cómo será?

Al final, en el último cruce, él escoge la derecha. Yo la izquierda.

jueves 10 de diciembre de 2009

Diálogos

...de Con faldas y a lo loco.


- Hablé con mamá. Estaba tan contenta que hasta lloró. Quiere que lleves su vestido de novia... Es de encaje blanco.

- Osgood, no puedo casarme con el vestido de tu mamá. Seguro que ella y yo... No tenemos el mismo tipo.

- Podemos arreglarlo.

- Oh, no hace falta. Osgood, he de ser sincera contigo. Tú y yo no podemos casarnos.

- ¿Por qué no?

- Pues, primero porque no soy rubia natural.

- No me importa.

- Y fumo. ¡Fumo muchísimo!

- Me es igual.

- ¡Tengo un horrible pasado...! Desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista.

- Te lo perdono.

- Nunca podré tener hijos.

- Los adoptaremos.

- No me comprendes, Osgood... Soy un hombre.

- Bueno... Nadie es perfecto.

martes 8 de diciembre de 2009

Contigo todos los días son Jueves

He mirado el calendario. El día 31 es jueves. Y tal vez nos veamos.

No estoy segura de que vaya a pasar, igual que no estoy segura de querer verte. Sabes que nunca me importa tropezarme contigo (quizá por la falta de dignidad que demuestro), aunque los dos sabemos que no eres lo mejor que podía pasarme.

El domingo recordé que una vez me dijeron que no sabía ser feliz. Pero que tal vez eso era porque no sabía querer, porque no me permitía querer a nadie. Quién sabe. Últimamente el cariño se vende en noches frías.


Este jueves
[Manuel Alcántara]

Este jueves depende de tu boca.
Debes cuidarlo igual que un parque a un niño,
como cuida el otoño cada hoja
y le procura el aire necesario
para que se reúna con las otras.

Mira este jueves. No lo sabe. Míralo
acercarse a nosotros entre sombras.
Y ocupar la ciudad como un ejército
que no pensara nunca en su derrota.
Será jueves en todo. Está de paso
pero quiere vivir de luces propias.
Entrará en la oficina de mañana,
a mediodía contará sus horas
y se quedará al norte de las cartas
que desde que se escriben son remotas.
Mira cómo se acerca hasta nosotros:
viste de azul y herencias sigilosas,
establece su número y su luna
¡el tiempo siendo jueves en las cosas!

Cuídalo tú que puedes, no le dejes
que tal día haga un año en la memoria.
Mira cómo se acerca a la ventana
sin saber que depende de tu boca.

Para pasar un día con nosotros
ha salido este jueves de sus sombras.